martes, mayo 10, 2005

Chapa y pintura

Hoy me corté el pelo. Me queda mucho mejor, y hasta podría decir que me saca algunos años. Fui a “Chez Albert”, y como me encontré con que ahora te dan masajes, y esas cosas, aproveché el paquete completo.
Me siento muy relajada, con ganas de cenar algo rico (no se me ocurre qué puede ser), y la estoy esperando a Melisa, que está por caer de un momento al otro..
Mientras me daban los masajes estuve pensando en toda la tensión que viví estas últimas semanas. Me parecen siglos. Pero sé que me hace muy bien poder estar como estoy, con quien estoy. En el trabajo las cosas van bien, y algunas personas me están recomendado a gente amigas de otras ciudades, al menos más grandes.
Necesitaba hacer este cambio, digo, el pelo. En mí es todo un signo. Me siento como más liberada, sin esa pesadez del cabello largo. Además ya me estaba resultando algo incómodo en la cama (jeje). A Melisa le queda muy bien el pelo como lo tiene, pasándole la mitad de la espalda. Su cara tiene unas facciones especiales que se realzan con ese forma de peinarse que tiene, con esa manera que tiene de recogérselo hacia atrás en rodetes inexistentes. Me gusta, y ¿qué?

1 comentario:

Brocco dijo...

y qué?? jaja, nada, nada, mujer... es q yo tengo la manía de llamar al pelo largo "melena pantojil", por isabel pantoja, jiji, me ha hecho gracia (dentro de poco a mi m llegará a los tobillos; odio ir a la peluquería!!).