
Anoche me invitó a cenar a un restaurant que habrió no hace mucho tiempo. Es tan dulce. Siempre con sorpresas, con regalitos: que un chocolate, que un muñequito, o tarjeta, o postales por mail.
Y yo, yo enganchada, mentalmente, con la vida de D. Que se vaya a freir churros, que las tortillas me las sigo comiendo yo.
3 comentarios:
Bueno, me gusta tu actitud
Basta de paja con D.! A disfrutar de la vida, que no siempre se tiene la suerte de tener esa posibilidad a mano!!!!
Saludos
Vale
PD: no te enojes....no es para ir a buscarte ni nada...sólo quiero saber...¿por dónde queda Santa Lucía?
Desprendete de esa carga que es para tí D. y siga hacia delante con quien te hace feliz.. sin más..
no veo la foto...
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