Fue idea de Renata. La siento abajo, en la cocina, y puedo percibir el aroma de la masa para las pizzas. Se le ocurrió que quería hacer pizzas caseras, beber buen vino, e invitar a una amigas. Si la noche da: pictionary o scrabel.
La dejé hacer. Vimos con quiénes queríamos estar, compartir esta primera cena social. Suena raro, pero es así. Vendrán: Amanda, Sara, Lydia, Cris y Patricia (las últimas tres amigas de ella) y que parecen buenas minas.
Todo va tranquilo, como un ríachuelo manso de las sierras; todo va a fuego lento como un buen guiso de invierno: esos en que el sabor de cada uno de sus elementos se va impregnando, se van mixturando.
Amor marmita. Amor cocina.
Tags: lesbianas, lesbiana, argentina, romance, amor, erotica, deseo, pasion
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viernes, agosto 25, 2006
sábado, mayo 14, 2005
Un poco de descanso
Eso es lo que me merezco. De golpe me encontré con un pincel en el mano, que a veces alternaba con una escoba. Hacía tiempo que no estaba así de activa (en todos los niveles, realmente).
Sucede que ya comenzaron los arreglos en el local que cobijará a “La Mariposa”. Anoche empezó el trabajo de Melisa conmigo. Que si venís, que si nos vas ayudar. Que vos tenés idea de ambientación, que esto y el otro.
Obviamente tratando de seducirme de todas formas (cosa que no le cuesta mucho). Así que hoy temprano partimos hacia Cornejo y Ensenada. Es una esquina, con mucha luz, ya que los ventanales son amplios. Allí estuvimos hasta eso de las 18:30. Cómo será que ya terminamos de cenar, de cansadas que estamos. Hoy hice tortilla de papas con una ensalada maravillosa: coliflor, brócoli y repollitos de bruselas. Un buen vino, y como hace frío, de ese frío lindo para chocolates en la cama, quizá una peli y refregarse mutuamente los pies.
Mientras escribo esto M. se está lavando el cabello de nuevo. Descubrimos que atrás tenía un mechón pegado con pintura. Por mi parte el nuevo corte está haciendo estragos (se me tiró un mujer de un locutorio, ¿lo pueden creer?). En fin.
Sucede que ya comenzaron los arreglos en el local que cobijará a “La Mariposa”. Anoche empezó el trabajo de Melisa conmigo. Que si venís, que si nos vas ayudar. Que vos tenés idea de ambientación, que esto y el otro.
Obviamente tratando de seducirme de todas formas (cosa que no le cuesta mucho). Así que hoy temprano partimos hacia Cornejo y Ensenada. Es una esquina, con mucha luz, ya que los ventanales son amplios. Allí estuvimos hasta eso de las 18:30. Cómo será que ya terminamos de cenar, de cansadas que estamos. Hoy hice tortilla de papas con una ensalada maravillosa: coliflor, brócoli y repollitos de bruselas. Un buen vino, y como hace frío, de ese frío lindo para chocolates en la cama, quizá una peli y refregarse mutuamente los pies.
Mientras escribo esto M. se está lavando el cabello de nuevo. Descubrimos que atrás tenía un mechón pegado con pintura. Por mi parte el nuevo corte está haciendo estragos (se me tiró un mujer de un locutorio, ¿lo pueden creer?). En fin.
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lunes, mayo 02, 2005
Breakfast in bed
El insomnio me duró bastante, estuve dando vueltas como hasta las tres de la mañana. Así que cuando una mano, muy suavemente, me sacudió el hombro a eso de las 8:30 no tenía ni media gana de despertarme.
Pero un aroma me llevó a abrir los ojos: café. Y se sentí muy cerca. Fui cayendo en mí y vi que Melisa me había traído el desayuno a la cama.
El corazón me dio un vuelco, ¿cuándo fue la última vez que pasó esto en mi vida? Años luz.
Me senté en la cama y unos labios mezcla de carne y mermelada me besaron, me fueron trayendo a la orilla de la realidad.
Wow. Café, jugo de naranjas (¿de dónde las sacó?), tostadas con mermelada y unos pirulitos de manteca.
- Buen día su señoría!, y volvió a besarme
Por mi parte mi saludo fue una especie de lava saliendo de una cueva. Se río.
- Qué voz tan sensual!
- Es la que tengo, linda.
Me acordé de un tema que cantaban UB40 con la mina de Pretender, creo. Que se llama como el nombre de este post.
Y supe que un lunes puede empezar de otra manera. Y lo más extraño fue que cuando terminamos de desayunar, la bandeja y todo fue a parar, lentamente al piso, y recordé lo que era hacer el amor por la mañana, y mi cuerpo se llenó de otra energía.
Vi que va a la Facultad con sus piercings, perfumada, fresca, con ganas de discutir todo. Me quedé en la cama y fui viendo como se ponía su jean, una remera, un buzo encima. Fui testigo de una de sus mañanas, la primera que compartimos.
Recién lo recordé y uf, me dio un tirón allí mismo. Qué vieja calentona. Ja. Me río de mí misma. ¿Me estoy enamorando? Debe ser que sí porque ya siento el ejército del autoboicot poniéndose en marcha.
Pero un aroma me llevó a abrir los ojos: café. Y se sentí muy cerca. Fui cayendo en mí y vi que Melisa me había traído el desayuno a la cama.
El corazón me dio un vuelco, ¿cuándo fue la última vez que pasó esto en mi vida? Años luz.
Me senté en la cama y unos labios mezcla de carne y mermelada me besaron, me fueron trayendo a la orilla de la realidad.
Wow. Café, jugo de naranjas (¿de dónde las sacó?), tostadas con mermelada y unos pirulitos de manteca.
- Buen día su señoría!, y volvió a besarme
Por mi parte mi saludo fue una especie de lava saliendo de una cueva. Se río.
- Qué voz tan sensual!
- Es la que tengo, linda.
Me acordé de un tema que cantaban UB40 con la mina de Pretender, creo. Que se llama como el nombre de este post.
Y supe que un lunes puede empezar de otra manera. Y lo más extraño fue que cuando terminamos de desayunar, la bandeja y todo fue a parar, lentamente al piso, y recordé lo que era hacer el amor por la mañana, y mi cuerpo se llenó de otra energía.
Vi que va a la Facultad con sus piercings, perfumada, fresca, con ganas de discutir todo. Me quedé en la cama y fui viendo como se ponía su jean, una remera, un buzo encima. Fui testigo de una de sus mañanas, la primera que compartimos.
Recién lo recordé y uf, me dio un tirón allí mismo. Qué vieja calentona. Ja. Me río de mí misma. ¿Me estoy enamorando? Debe ser que sí porque ya siento el ejército del autoboicot poniéndose en marcha.
viernes, abril 29, 2005
En casa: arroz con camarones
Esta vez fue ella la que se fue a su casa a la madrugada. A eso de las 3. No era necesario pero ella insistió. Que tenía que ir a la Facultad, que tenía sus cosas en su casa, etc. Le pedí que me llamara cuando ya estaba en su casa. El remise se la llevó en el frío húmedo de esta ciudad portuaria.
Cocinando espero
Ah, la noche comenzó al poco tiempo que escribí el último post de anoche. Fui al mercado, compré algunas cosas que me faltaban, y me puse a preparar la cena.
Recomiendo tener siempre una caja de arroz Tasmin, ese que es perfumado. Tan rico que lo podés comer solo o muy bien con apenas manteca o queso.
De esa caja utilizamos sólo la mitad. Es rendidor. Pero hay que empezar con tiempo para limpiar los camarones. Prefiero los pelados. Quizá perdés ese juego de desnudarlos que mostraban en la película “Flashdance”, que están ella y él cenando y empieza un juego erótico muy bueno. Pero aquí el juego debería venir por otro lado.

Hervís agua, se la echás encima y dejá que se descongelen. Mientras podés servirte un copa de vino. Y así ves cómo se va armando el clima. A mí al menos me gusta.
Necesitás una cebolla grande o dos chicas. Las picás bien picadas y las ponés a rehogar en un wok. Si no tenés wok en una sartén de teflón está bien. Pero lo preparás así: ponés manteca (si la cebolla es abundante y se te va secando, agregale un poquito de aceite), arriba de ella un poco de curry y un poco de pimentón dulce (este es un agregado que le hago hoy). Esa masala (mezcla) no debe tapar el gusto total de la comida. Fuego despacito y eso arriba. Mientras tenés que poner otra pava a hervir.
Cuando la cebolla está casi transparente pero con el color de las especias, la ponés de fondo en la olla donde vas a cocinar todo. Sobre ese fondo le agregás el arroz y cubrís todo con agua hirviendo y lo pones a fuego suave y más, con algún tiempo de amianto que permite que todo no entre en ebullición muy enseguida.
Agregás un poco de cúrcuma y un caldito (andá probando y salá gusto). Nunca inundes el arroz. Andá agregándole agua a medida que la vaya necesitando.
La cantidad de camarones es de 360 gramos.
Cuando al arroz le está por faltar poco tiempo, le agregás los camarones.
Y voilá.
Te auguro una noche muy linda como la mía. ;-)
PD: Cocina con handicap. Si estás con otra mujer que es mimosa, o besucona, o que te busca constantemente (porque están en los comienzos de la relación) la comida puede llevar un poco más de tiempo.
Cocinando espero
Ah, la noche comenzó al poco tiempo que escribí el último post de anoche. Fui al mercado, compré algunas cosas que me faltaban, y me puse a preparar la cena.
Recomiendo tener siempre una caja de arroz Tasmin, ese que es perfumado. Tan rico que lo podés comer solo o muy bien con apenas manteca o queso.
De esa caja utilizamos sólo la mitad. Es rendidor. Pero hay que empezar con tiempo para limpiar los camarones. Prefiero los pelados. Quizá perdés ese juego de desnudarlos que mostraban en la película “Flashdance”, que están ella y él cenando y empieza un juego erótico muy bueno. Pero aquí el juego debería venir por otro lado.
Hervís agua, se la echás encima y dejá que se descongelen. Mientras podés servirte un copa de vino. Y así ves cómo se va armando el clima. A mí al menos me gusta.
Necesitás una cebolla grande o dos chicas. Las picás bien picadas y las ponés a rehogar en un wok. Si no tenés wok en una sartén de teflón está bien. Pero lo preparás así: ponés manteca (si la cebolla es abundante y se te va secando, agregale un poquito de aceite), arriba de ella un poco de curry y un poco de pimentón dulce (este es un agregado que le hago hoy). Esa masala (mezcla) no debe tapar el gusto total de la comida. Fuego despacito y eso arriba. Mientras tenés que poner otra pava a hervir.
Cuando la cebolla está casi transparente pero con el color de las especias, la ponés de fondo en la olla donde vas a cocinar todo. Sobre ese fondo le agregás el arroz y cubrís todo con agua hirviendo y lo pones a fuego suave y más, con algún tiempo de amianto que permite que todo no entre en ebullición muy enseguida.
Agregás un poco de cúrcuma y un caldito (andá probando y salá gusto). Nunca inundes el arroz. Andá agregándole agua a medida que la vaya necesitando.
La cantidad de camarones es de 360 gramos.
Cuando al arroz le está por faltar poco tiempo, le agregás los camarones.
Y voilá.
Te auguro una noche muy linda como la mía. ;-)
PD: Cocina con handicap. Si estás con otra mujer que es mimosa, o besucona, o que te busca constantemente (porque están en los comienzos de la relación) la comida puede llevar un poco más de tiempo.
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jueves, abril 28, 2005
Como comenzando de nuevo
Ah, ya estoy vieja para levantarme de una cama a eso de la 1 de la mañana, vestirme y volver a mi casa. Hacía mucho tiempo que no hacía eso. Es raro, sabe bien, me siento bien.
Ya estoy empezando a pensar que Melisa no tiene 22 años, o al menos tiene cierta sabiduría que te hace olvidar cuál es su edad.
Hubo pizza, pero no me había adelantado que era casera: buenísima; buen vino. Hubo lo que se pueden imaginar ( no entraré en detalles ya que alguien me escribió diciéndome que hago pornografía barata y para colmo soft, ¿?).
Cenamos con Carlos. Se quedo el tiempo que duran 4 porciones de pizza para él. Simpático.
Mientras terminaba de preparar la salsa me dediqué a mirar una pequeña biblioteca que tienen allí. De todo un poco. De Bukowski a Diana Bellessi, del Marqués de Sade (¿?) a Pizarnik. Algunos autores desentonaban, pero es gusto personal y no da para este post.
- ¿Sade?
- Ese es Carlos, con esas cosas.
- Claro, y vos con tus piercings nada, no?
- En todo caso una Marquesa.
Ya estoy empezando a pensar que Melisa no tiene 22 años, o al menos tiene cierta sabiduría que te hace olvidar cuál es su edad.
Hubo pizza, pero no me había adelantado que era casera: buenísima; buen vino. Hubo lo que se pueden imaginar ( no entraré en detalles ya que alguien me escribió diciéndome que hago pornografía barata y para colmo soft, ¿?).
Cenamos con Carlos. Se quedo el tiempo que duran 4 porciones de pizza para él. Simpático.
Mientras terminaba de preparar la salsa me dediqué a mirar una pequeña biblioteca que tienen allí. De todo un poco. De Bukowski a Diana Bellessi, del Marqués de Sade (¿?) a Pizarnik. Algunos autores desentonaban, pero es gusto personal y no da para este post.
- ¿Sade?
- Ese es Carlos, con esas cosas.
- Claro, y vos con tus piercings nada, no?
- En todo caso una Marquesa.
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miércoles, abril 27, 2005
La cita
Cuando llegué del trabajo me encontré con una invitación en el contestador: “Si querés o podés habrá pizza y vino en lo de Carlos. El presupuesto no me da para más. Besos.”
Otro llamado: “A las 9 de la noche. Soy yo, ya sabés”.
Anoche fue mi primera vez con alguien con piercing, mi primera vez con alguien más joven, mucho más joven que yo. No quiero engancharme y bueno, más dolores.
¿Qué me dicen? ¿Qué les late? A mí un buen momento. Y quizá tenga que aprender a vivir de una serie de buenos momentos.
Otro llamado: “A las 9 de la noche. Soy yo, ya sabés”.
Anoche fue mi primera vez con alguien con piercing, mi primera vez con alguien más joven, mucho más joven que yo. No quiero engancharme y bueno, más dolores.
¿Qué me dicen? ¿Qué les late? A mí un buen momento. Y quizá tenga que aprender a vivir de una serie de buenos momentos.
domingo, abril 24, 2005
Cocina para la lesbiana moderna
¿Qué comemos las lesbianas? ¿Comemos diferente que el resto de los mortales? Que pregunta más pelotuda, tan grande como una tortilla preparada con un huevo de avestruz.
A mí me gusta cocinar y ¿a usted? A partir de estas interrogantes es que decidí, y por el bien de toda lesbiana que no tiene tiempo para ponerse a pensar en recetas, en publicar algunas recetas que cree o bien algunas combinaciones interesantes o bien simples.
Por ejemplo hoy: domingo, nublado y en medio de un trabajo que produce vértigo.
Abrí la heladera y vi: un corte de carne de cerdo, una especie de carré, pero que no es carré. Tenía brocolis, un poco de coliflor, tomates y cebollas.
Puse la carne en la bifera, sin nada. La carne hay que cocinarla sin sal (toda la carne) ya que así se endurece y/o se seca en demasía.
Un pote mezclé el brocoli y el coliflor, con sal y aceite, y en otro pote, tomate y cebolla con igual preparación.
Y eso fue lo almorcé. Tarde pero seguro. No tarda más que lo que tarda la carne, en este caso media hora, ya que lo hice con el fuego bajo.
A mí me gusta cocinar y ¿a usted? A partir de estas interrogantes es que decidí, y por el bien de toda lesbiana que no tiene tiempo para ponerse a pensar en recetas, en publicar algunas recetas que cree o bien algunas combinaciones interesantes o bien simples.
Por ejemplo hoy: domingo, nublado y en medio de un trabajo que produce vértigo.
Abrí la heladera y vi: un corte de carne de cerdo, una especie de carré, pero que no es carré. Tenía brocolis, un poco de coliflor, tomates y cebollas.
Puse la carne en la bifera, sin nada. La carne hay que cocinarla sin sal (toda la carne) ya que así se endurece y/o se seca en demasía.
Un pote mezclé el brocoli y el coliflor, con sal y aceite, y en otro pote, tomate y cebolla con igual preparación.
Y eso fue lo almorcé. Tarde pero seguro. No tarda más que lo que tarda la carne, en este caso media hora, ya que lo hice con el fuego bajo.
sábado, abril 23, 2005
Una chica golosa
Debo confesar una de esas banalidades super burguesas: me gusta ir al super y hacer las compras.
Cuando era chica odiaba hacerlas, pero desde hace un tiempo le fui tomando un gustito. Sobre todo cuando podés tener unos pesitos de más (porque sacaste unos mangos extras o porque decidiste dejar de pagar algo) y podés darte un gusto.
A mí me encanta detenerme en la parte de chocolates y dulces. Ah sí!, además de todo soy golosa, ¿qué otra cosa podría ser una torta?
Me gusta ir mirando qué hay de nuevo en chocolates, qué traen, con qué me puedo regalar a la noche, cuando la ansiedad asoma y no puedo con ella.
Pero no es sólo la ansiedad, es el gusto por el chocolate. No dejo de pensar en la película de la Binoche, pero en una posible versión lésbica. Ella con la Fanny Ardant! Mamma mía!
Chocolates con almendras, con leche, amargos, tipo tiramisú. Nunca descarto la posibilidad de un frasquito de Nutella, pero está tan caro.
Esta tarde, de todas formas, no me traje mucho, pero sí lo necesario para endulzarme el alma.
Ya les contaré cómo va ella y mi vida.
Cuando era chica odiaba hacerlas, pero desde hace un tiempo le fui tomando un gustito. Sobre todo cuando podés tener unos pesitos de más (porque sacaste unos mangos extras o porque decidiste dejar de pagar algo) y podés darte un gusto.
A mí me encanta detenerme en la parte de chocolates y dulces. Ah sí!, además de todo soy golosa, ¿qué otra cosa podría ser una torta?
Me gusta ir mirando qué hay de nuevo en chocolates, qué traen, con qué me puedo regalar a la noche, cuando la ansiedad asoma y no puedo con ella.
Pero no es sólo la ansiedad, es el gusto por el chocolate. No dejo de pensar en la película de la Binoche, pero en una posible versión lésbica. Ella con la Fanny Ardant! Mamma mía!
Chocolates con almendras, con leche, amargos, tipo tiramisú. Nunca descarto la posibilidad de un frasquito de Nutella, pero está tan caro.
Esta tarde, de todas formas, no me traje mucho, pero sí lo necesario para endulzarme el alma.
Ya les contaré cómo va ella y mi vida.
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