No, no es tan simple. La mujer ideal no está a dos clicks de distancia como el mandar un correo electrónico o decirle hola chuchi a una amiga por el chat. No. No es así de simple, y cuando hablo de mujeres ideal no hablo de belleza, ¿ok? Hablo de aquella persona que te complementa, que te banca, que te hacer despertar libertadas y luces y oscuridades. Esa con la cual podés ser vos misma, eso. Ser vos misma sin ser juzgada u observada como un rara avis.
Pasé una semana alucinante, me fui quedando en Buenos Aires, me fui quedando y amaneciendo por una semana junto a Sonia. Buenas salidas, buenas cogidas, buenas conversas hasta que salió, hasta que asomó ese lado que no me termina de cerrar, que quizá hasta yo misma tenga: ¿para qué el activismo? ¿y qué es eso del orgullo? ¿Orgullo de ser gay?
Me hizo ruido, mucho ruido. Me hizo tanto ruido que preparé mi bolsito y me volví silbando bajo para Santa Lucía. Que sí, que tengo un laburo pendiente, que no puedo quedarme más, que si no lo hago yo no lo hace nadie. Excusas. Y me volví.
Sorry linda, para mi lo personal sigue siendo político. Acostarme con vos como con otra mujer tiene sus consecuencias, como por ejemplo: que a una piba de 27 años la fusile el padrastro de su novia. Podríamos haber sido vos o yo la fusilada por ser lesbiana. Esta vez tuvimos suerte.
Así que sorry linda, podés coger bien pero si no entendés el activismo, o que gracias a que hay alguna gente allí afuera peleando por nuestros derechos, aún seguiríamos bien invisibles y mucho más discriminadas.
Entonces la mujer ideal, mi mujer ideal es aquella que me deja ser quien soy, pero que a la vez no bastardea mis pensamientos, mis acciones. Podemos diferir, genial, pero llevemos una discusión civilizada pensando lo que cuernos decimos.
En fin. Que le guste ir al cine, que de vez en cuando le guste que le lea poemas mientras estamos en la cama, que le guste viajar y salir a explorar, ha quedo un poco atrás en mi lista de preferencias. A mucho más de un click de distancia.
Yo prefiero tener al lado a alguien que entienda que amar a otra mujer tiene sus consecuencias.
Tags: lesbianas, lesbiana, argentina, romance, amor, erotica, deseo, pasion
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domingo, abril 18, 2010
viernes, febrero 10, 2006
El templo del morbo y la semántica
Creo que fue Sabina quien le da como nombre a un bar “EL templo del morbo”, en una de sus canciones. Pues bien: hablemos del contenido de este blog: creo que no se llevaría ese nombre sabinesco comparado con otros blogs en español o en inglés (que son los más que sigo).
Este comienzo retórico tiene que ver con un comentario que dejaron en mi post sobre lo que llega en los e-mails. Como era de esperar está firmado de manera anónima, y se supone escrito por una mujer “MUY” mujer.
Lo pego aquí así saben de qué voy hablando:
“Yo creo que si quiseras invadirte en tu silencio deberias crear un blog con un nombre no tan obvio. Creo que te invade un alto egocentrismo y te gusta mucho que te miren o espien, eso no forma parte de hacer la tuya y ser original, te lo dice una mujer MUY mujer, que es cero conservadora y hasta a veces se pasa de open mind, el hombre es instintivamente estupido, lo bueno seria tratar de no provocar (voluntariamente)algo semejante. Suerte”
Más allá de tener algún error por tipeo y apuro que así aclararía un poco la incoherencia de la primera oración, creo que esta persona descarga lo que piensa es un insulto o la verdad revelada: “Creo que te invade un alto egocentrismo y te gusta mucho que te miren o espien, eso no forma parte de hacer la tuya y ser original”. ¿Cuál es la novedad? Si decido, como otras personas, abrir un blog personal es para abrir un poco la puerta y salir a jugar. ¿Eso es egocentrismo? Y sí es hacer la mía, quizá no original, pero la mía dentro de mi mundo.
Ahora está esta frase MATADORA: “te lo dice una mujer MUY mujer”... Wow... creo que muchas de mis lectoras lectores querrán conocerte con esa aseveración. ¿Cuál es tu mujerómetro? ¿Comparada con quién sos MUY mujer? O ese ser “MUY mujer” te sitúa en el lado no torta de la vida, pero con ganas?
Algo que aprendí con los años es que cuando alguien te dice que es cero conservadora: lo es, y el porcentaje de conservadurismo va variando con la hipocresía acumulada. Lo mismo para open mind. Yo no soy open mind, ser lesbiana no me hace open mind (quizá por eso mi no al sado hard).
Ahora bien, mi amiga la anónima sostiene que “el hombre es instintivamente estupido”... concuerdo con ella pero debo admitir que algunos no lo son, y sigue con esa claridad que la caracterizó en este comentario tan sabroso: “lo bueno seria tratar de no provocar (voluntariamente)algo semejante”... ¿qué cosa debo evitar, provocar la estupidez de los hombres? Ah no. Otra cosa que aprendí con los años es que no quiero hacerme cargo del lugar que ocupamos las lesbianas o las relaciones lésbicas en las fantasías de los tipos y en las de algunas mujeres MUY mujeres, para nada conservadoras y super open minded.
No, yo paso de eso, y paso de eso escribiendo lo que quiera en MI blog, en el momento que quiera.
No puedo evitar ni que se pajeen, ni que me odien o me amen o deseen. Las letras, las historias, aquello que hacemos literatura es así: moviliza, calienta o te deja impávida/o.
martes, mayo 17, 2005
Un poco de activismo
Parece que hoy, 17 de mayo, es el Día interacional contra la Homofobia.
Para enterarte más, podés ver el blog de Gabby De Cicco, pont des arts, allí ella posteó al respecto.
La fecha recuerda el día en que la OMS retiró a la homosexualidad de su lista de trastornos mentales.
De todas formas esto no ha ayudado para que desaparezca del todo la discriminación.
Para enterarte más, podés ver el blog de Gabby De Cicco, pont des arts, allí ella posteó al respecto.
La fecha recuerda el día en que la OMS retiró a la homosexualidad de su lista de trastornos mentales.
De todas formas esto no ha ayudado para que desaparezca del todo la discriminación.
viernes, mayo 13, 2005
¿Ven? Yo se los dije
- ¿Un bar gay?
- Gay, lésbico, para todo el mundo, dije.
- Vos debés estar borracha, me dijo Analía.
- No, Any, no. De verdad. Lo abrirán cerca de la la librería “El albatros”.
- Deben estar locos. Los van a linchar.
- No sos medio exagerada. Es sólo un bar. Pensá lo que sería poner cámaras en ciertas casas. Eso sí que sería más amenazante, ¿no?
- ¿Qué me querés decir?, me dijo ya enojada.
- Eso que dije.
- Mirá, a mí las indirectas no me gustan. Vos ya sabés por qué yo no digo abiertamente que soy lesbiana. Estoy en política, vos me entendés.
- Puedo comprender tu miedo, pero entenderte, no.
- No me vengás con eso de nuevo, ..., por favor.
- Vos sabés como pienso. Sería interesante que supieran que hay una concejala torta.
- Vos estás loca.
- Sí, eso me dijo el psiquiatra que me medicó cuando se fue Inés. Me dio pastillas y me dijo: esto puede ser curable. Ahora sí tiene una oportunidad.
- ...
- ¿Otro café?, ofrecí.
- Gay, lésbico, para todo el mundo, dije.
- Vos debés estar borracha, me dijo Analía.
- No, Any, no. De verdad. Lo abrirán cerca de la la librería “El albatros”.
- Deben estar locos. Los van a linchar.
- No sos medio exagerada. Es sólo un bar. Pensá lo que sería poner cámaras en ciertas casas. Eso sí que sería más amenazante, ¿no?
- ¿Qué me querés decir?, me dijo ya enojada.
- Eso que dije.
- Mirá, a mí las indirectas no me gustan. Vos ya sabés por qué yo no digo abiertamente que soy lesbiana. Estoy en política, vos me entendés.
- Puedo comprender tu miedo, pero entenderte, no.
- No me vengás con eso de nuevo, ..., por favor.
- Vos sabés como pienso. Sería interesante que supieran que hay una concejala torta.
- Vos estás loca.
- Sí, eso me dijo el psiquiatra que me medicó cuando se fue Inés. Me dio pastillas y me dijo: esto puede ser curable. Ahora sí tiene una oportunidad.
- ...
- ¿Otro café?, ofrecí.
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martes, mayo 10, 2005
En guardia
No sé por qué cada vez que escribo me siento como que estoy a la defensiva, ¿de qué? Una piensa que lo que piensan las otras personas no la afectan, pero se ve que sí. El trabajo es bien subterráneo. Es esto lo que me hace enojar cuando algunas paquis me dicen que las lesbianas nos quejamos y que mitificamos mucho lo del closet, o lo del armario. Es decir no ser visibles, o mejor, el no poder hacernos visible porque peligra el trabajo, te puedan rajar de tu casa, tus amigas y amigos te ignoran o empiezan a decirte o tratarte como una enferma.
Charlamos algo de esto con Melisa. Sobre su familia no habla mucho, aún, y yo no quiero apurarla. Con sus amigas o allegados parece que la tiene clara. Esto de poder ir por la vida y poder decir: mi compañera/o es XX y que esas XX no sean un nombre de hombre (en el caso de las lesbianas), que disfrazaría a la verdadera persona.
No es fácil ir de frente, decir qué sos, en realidad qué sentís y con quién lo sentís. Es todo un proceso. Pero hay momentos que la lesbohomofobia me acecha, y no es bueno. Para nada.
Charlamos algo de esto con Melisa. Sobre su familia no habla mucho, aún, y yo no quiero apurarla. Con sus amigas o allegados parece que la tiene clara. Esto de poder ir por la vida y poder decir: mi compañera/o es XX y que esas XX no sean un nombre de hombre (en el caso de las lesbianas), que disfrazaría a la verdadera persona.
No es fácil ir de frente, decir qué sos, en realidad qué sentís y con quién lo sentís. Es todo un proceso. Pero hay momentos que la lesbohomofobia me acecha, y no es bueno. Para nada.
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