De un mail de Melissa: “París no es tan luz. Es un verso que nos vendieron (...) Anduve por zonas relocas y por zonas recaretas. Caminás una cuadra y todo cambia. Como el cielo. Ahora parece que un cascote gris está por caer sobre la ciudad.
Te extraño. Me gustaría que estés acá, pero a la vez siento que puedo andar por mi lado. Sé que entenderás esta sensación, y que me conocés, y con nuestros niuevo arreglo, creo que ambas podemos movernos con libertad.
No creas que con esto te quiero «ablandar» para decirte más tarde que se me cruzó alguien en el camino. No es éso. Sólo quería recordarte que ambas tenemos ese espacio para movernos.
(...) Ya ví el tapiz “La dame y el unicornio” y pude intuir por qué Pizarnik iba a ese museo y se quedaba horas observándolo.
Te mando besos rojos en este mail, espero que los puedas ver.
Te quiero, Meli”
Mostrando las entradas con la etiqueta París. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta París. Mostrar todas las entradas
viernes, septiembre 23, 2005
martes, septiembre 13, 2005
Su voz
Dulce, más dulce, del otro lado, ya con acento francés. Sus palabras se amontonan, me cuenta las primeras horas.
Un poco de lluvia, un poco de sol. “Así es París” le digo.
Y sus palabras vuelan, saltan; su voz, ahhh su voz, me hace cosquillas, me nombra, me besa, me lame.
No puedo dejar de recordarle y más tarde hacerle el amor, hacerme el amor.
Un poco de lluvia, un poco de sol. “Así es París” le digo.
Y sus palabras vuelan, saltan; su voz, ahhh su voz, me hace cosquillas, me nombra, me besa, me lame.
No puedo dejar de recordarle y más tarde hacerle el amor, hacerme el amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
