
Me dicen que soy fría, pero no creo que sea así, mi reacción fue de sangre bien caliente. ¿Cómo se puede reaccionar ante la verdad desnuda de esta frase: “ pero esa mina me dio vuelta, me pasó lo mismo que con vos.” ¿Cómo? No me quedó otra, era obvio que lo nuestro ya había sido.
Cuando una busca o se encuentra o le sucede una amante es porque busca, necesita o desea algo diferente de su pareja, no lo mismo. Cuando te sucede lo mismo que con tu pareja, cuando hubo la misma magia, lo que fuera, es porque lo que tenías con tu pareja ya fue, y tu amante es el presente. No hay tu tía. Y ahí vienen los problemas cuando mantenemos las dos relaciones, me pregunto ¿a qué costo?
Prefiero reventar de tristeza, de bronca, decaer, sentirme una piltrafa, pero no eternizarme en el lugar, espacio, relación que me está produciendo dolor, y sobre todo por algo ficticio. Una cuando está así, de a dos, necesariamente finge, finge con alguna de las dos personas. Y eso yo no lo quiero para mí.
Me duele, me duele en el alma, en la concha, en el corazón, en mis juanetes este final, pero creo que es lo más sabio, lo que nos puede cuidar y curar y evitar que nos mandemos a la mierda.
De todas formas, ayer Melisa no dejó de llamarme, de decirme que lo intentemos, de que es capaz de quedarse, de cambiar de idea. Y yo le dije que no, que no hay nada peor que dejar sus cosas por intentar salvar una relación que ya fue, al menos en este tiempo. Le dije: “cuidemos el resto del amor”. No quiero escuchar dentro de un tiempo la recriminación: “Ves, por vos no volví a París, y ahora...”.





